jueves, 16 de octubre de 2008

!Vamos a la playa, o-o-o-o-ô!

Hoy lloré en público por la primera vez en Barcelona. Ya tardaba...

Bueno, es que salimos de casa muy temprano, ciertos de que haríamos el contracto de alquiler del piso de la Torrent de L’Olla. Pero, no, nada fue como esperábamos. Ayer al teléfono habían dicho que tendríamos que pagar 3 meses de finanza, pero ahora eran 5. ¿Cómo haremos para dejar parados en el banco 6 mil euros, o sea, 18 mil reales? no, sin condiciones… Buáaaaaaa…

Salí muy triste, como nunca había me quedado en Barcelona. Ya había llorado, pero nunca había estado triste. Era algo de momento, un miedo, una cosita. Pero nunca como hoy. ¿Y el empadronamiento? ¿Y el NIE? Todo se va demorar aún más.

Bueno, nunca dijo que sería fácil vivir acá.

Logo después tuvo una cita de empleo en Poblenou. Es para el área comercial de una empresa de teléfonos. No estoy tan cierta de mi opinión sobre esto, entonces voy absterme de comentarios.

Salí de la cita y llamé a Victor. “¿Dónde estás, corazón?” “No lo sé, pero sé que las personas están todas desnudas”. Y allá fui yo encontrarme con él.

Estaba caliente, y nosotros, claro, estábamos vestidos. Victor dijo que le encantaría un baño de mar. Bueno, ¿y por qué no? Él miraba a los tíos desnudos y reía, “¡más que cosa extraña!” mientras yo empezaba un discurso sobre la libertad y la necesidad de sernos más verdaderos y sinceros. “¿Qué es el cuerpo? ¿Por qué vergüenza y blablablá?” Victor me miraba, muy serio. Creo que estaba se preparando...

Comimos algo y al cabo de diez minutos estábamos en la playa. Cuando viro al lado, surprisa, está Victor, desnudo y muy sobrio. Yo caigo en carcajadas, y el sigue muy serio. Camina hasta el mar, con la polla sacudiendo. Y yo sigo riendo a los borbotones. Y admito, llena de vergüenza.

Pero eso no dura tanto, y luego estoy como vine al mundo. Y más adelante, tranquila, vamos al mar. ¡Qué delicia!

Después paseamos por Poblenou y al fín cogemos el metro. Claro, ahora ya con las ropas. Y además sin lloro. Somos sólo sonrisas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

oi queridos
é estranho todo mundo pelado,né?
mas como todos estão a gente chama mais atenção se o boquini é pequeno.
o sol tava legal?
beijos
mag

Anónimo dijo...

hahahaha

acho que preciso perder alguns quilos antes de ir pra aí (pelo bem do turismo)

:P

Margaret Soares dijo...

oi filhos,

que estranha esta praia, só queria ver a "cara" do Victor, mas só cara mesmo ...

beijinhos e se cuidem, não vão pegar um resfriado (sem roupas).
bjs

mãeMargaret