Empecemos diciendo que voy a escribir en castellano. Primero porque es preciso entrenar, segundo porque creo que será bueno ver que con el tiempo estaré escribiendo con muy menos errores. ¡Ojala!
Entonces vamos al vuelo. Todo se corrió bien, pero claro que tuve miedo, especialmente en los despegues. Llegando a Madrid, quedamos encantados con el aeropuerto. Pero ni paramos para mirar, el próximo vuelo partiría luego. Y menos de una hora después, estábamos en nuestra nueva ciudad.
¡Que linda vista del avión! ¡Y que asustadora vista del taxi! Sí, tuvimos que coger un taxi, mi equipaje estaba pesada. Venimos por la Gran Vía de Les Corts Catalanes, una enorme avenida que pasa por casi toda la ciudad. ¡Cuántos autos! ¡Cuánta gente!
Luego quedamos más tranquilos. Nuestra calle, la Mozart, es la cosa más hermosa que ya vi. Muy chica, mal pasa un coche. Esperamos la señora Fátima, una marroquina que nos trajo las llaves. Seis lances de escalera arriba, y pronto, este es nuestro piso, o mejor, nuestra habitación. Una cama, una pequeña mesa, sillas sujetas a la pared, frigobar y encimera. La ducha, venimos a saber después, está siempre entupida, y el água caliente es suficiente solo para una ducha.


Estábamos con sueno en retraso, y dormimos hasta las ocho. Después salimos a caminar por el Passeig de Gracia, muy cerca de nuestra casa, y seguimos caminando hasta la plaza Catalunya, donde había un concierto por la Festa de la Mercé, la patrona de la ciudad. Más adelante, otro concierto, y por el barrrio gótico, más y más conciertos. Mucha gente por las calles, muchos turistas, muchos idiomas…
La plaza George Orwell, en el barrio viejo, nos encantó. Pero como llegamos allá no lo sabemos. Estábamos complemente perdidos por las calles chicas y hermosas del Gótico. Elegimos un buen bar y bebemos una cerveza.
Volvimos caminando hasta Gracia, y acá, más personas. Y también muebles viejos por las calles. Como los muebles de nuestra habitación no son nada nuevos… pensé que tal vez tengan salido de las calles… jajaja.
Bueno, era eso por el primero día.


3 comentarios:
uya!!! vou ler todos os dias!!!
jeje, adorei também!
pode apostar que os móveis vieram da calle, e o dia que quiserem "reformar" o piso, é de lá que virão as melhores aquisições ;)
sou fã dessa reciclagem!
beijocas
Ai que medo Nina E Victor! Mas é um "medo" super do bem... daqueles que vem com friozinho na barriga e um sorriso!
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